| living de Susana y recordó los mejores momentos junto a Sandro. También habló de su enfermedad y las dificultades que atravesaron juntos. "Era caprichoso pero tenía mucho humor. Era un ser especial". Si no lo pudiste ver, hacelo aquí. Entrá a la nota. "Rober tenía mucho humor. Estabas con él y terminabas llorando de la risa. Pero era caprichoso, muy cabeza dura". Con esta frase, Olga Garaventa recordó a quien fuera "el gran amor de su vida": Roberto Sánchez, Sandro. "En un momento, los médicos me pidieron que consumiera poca sal porque era hipertenso. Internado y todo le hablaba a las enfermeras y las convencía para que le dieran sal. Le encontré diez sobrecitos escondidos en un cajón de la clínica. Era terrible", confesó. "Una vez se me escapó con un salero. Me tuve que poner firme porque yo lo acompañaba en su enfermedad pero no quería asistirlo en un suicidio". Olga le contó a Susana que cuando le prohibieron salir a la calle debido a que la enfermedad estaba avanzada, ellos jugaban a las cartas y charlaban de la vida "para entretenerse". Así mismo, confesó que fue la honestidad del hombre de la rosa la que terminó confirmándole que ella debía estar a su lado. "Desde un comienzo él me dijo que mi vida a su lado no sería fácil. ´Estoy en la peor etapa de mi enfermedad´. Yo le dije que no me importaba, que iba a acompañarlo hasta el final de sus días". Por último, Olga habló de los últimos momentos junto a su marido. "Yo le pregunté si se quería ir de gira y él no dijo nada. Ahí le dije que no había problema. Que se vaya tranquilo porque yo lo veía sufrir mucho. Una hora y media después se quedó dormido", relató conmovida. |
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